De un tiempo a esta parte
quién barrunta los pensamientos pensados que uD. lee
ha decidido
describirse, analizarse
oral, visual, bocal en fin, temáticamente.
Comienza por su mente rutera, que circula
a veces sin-con/pasión por la cabeza que la aloja
corre y corre
y no sabe a donde va
pero llega mira, toca y sigue camino, sin descanso
sin respiro.
Siguen sus ojos, que tienen la capacidad de abrirse y cerrarse
y adaptarse a los cambios de luz
pero no a la sombra, que es siempre igual.
Continuamos con sus manos
ágiles escarabajos verdes, tornasoles
sin alas, eso hay que aclarar
pero con antenas/dedos
y cabezas/uñas.
Más adelante y más adentro
sigue ÉL, rojo, grande
en movimiento
tan indecente en sus elecciones como la mente en sus caminos
palpitando por ilusionescausasperdidaselementosajenos
a veces quien escribe siente que su pecho observa & piensa
sin querer decirle su opinión.
Finalmente los pies
que buscan reproducir aquí
(mundo real, esto es)
aquello que la mente hace allá
(en el infinito por precisar algo)
y hasta el momento cumplen a cabalidad su propósitocapricho.
El resto de este ser no se considera relevante en terminos poesiéticos
y no hay más que añadir
o si lo hay
no cabe, no sirve
o no interesa
(¿cuántas veces
esto no ha pasado?)
Vivan

2 comentarios:
Y a pesar de todo, ¿te sigues tratando como "un" yo?
Al final todo es uno. Una, en este caso. Son diferentes pedazos, que me hacen completa...¿tú eres diferente?
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