De un tiempo a esta parte he sentido como si mi cuerpo y el lado racional de mi
cerebro estuvieran aquí, haciéndome interactuar con el mundo que supuestamente me
rodea, mientras aquel otro curioso lado que controla aquello supuestamente
incontrolable vuela libremente entre períodos, personajes y lugares...actualmente se
lo puede encontrar en el siglo XVIII,entre los barriobajeros de París vagando
mientras espera a la irracionalidad de T.
No le deseo a nadie una experiencia semejante.
Vivan.

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