Esta entrada es para mi mejor amigo.
el único hombre que no me ha fallado jamás.
Que me mira y en una sola mirada me dice que me ama,
me protegió de todos los peligros
reales & imaginarios
me alegró
cuando esta triste y/o furiosa
y eso sucedía con frecuencia.
Él nunca quiso entrar a la casa.
Ahora pienso que quizás se sentía torpe
con su cola demasiado grande
igual que su energía y
su felicidad cuando estábamos juntos.
Sé que lo que está por suceder es lo mejor para él porque ahora sufre,
s.u.f.r.e. y no quiere más.
Con él también se va mi infancia
justo en el día del niño
por comercial que sea esta festividad.
No puedo creer que nunca más vaya a escuchar sus ladridos,
o como rasqueteaba dentro de su casa en aquellas noches de insomnio que todos tenemos
y que no sé si lo hacen a él más humano o a nosotros más animales,
no sé que voy a hacer cuando llegue y vea el hueco en el patio
donde estuvo su hogar por más de 14 años (humanos, serían 98 en los suyos por si hay algún canino lector)
Los bye-byes cuestan
mucho, más, demasiado.
Y a mí me dan miedo. Me aterroriza pensar en lo que estuvo siempre ahí
y que ahora va a faltar.
Se transformará en un espacio infinitamente vacío
de sentido y objetos
y animales
y mi amigo.
Mi mejor amigo.
Te Amo Nico.
Requiescat in Pacem.

2 comentarios:
Lo lamento... de verdad. Suelo tener un gran cariño por los perros quizás por eso me conmueve tanto por lo que estas pasando.
Te quiero muchooo, un abrazo enorme.
Trini
Tenía las intenciones de acercarme a ti durante toda esta semana y desearte que estés mejor.
La timidez me ganó otra vez.
Muñoz.
(no quiero loguearme.)
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