Vamos dándole.
El tiempo pasa y yo cada vez me parezco más a Bertoni.
Cada vez mis cuadernos son como sus cuadernos y cada vez lo entiendo más-
Ese Bertoni triste y reiterativo de un amor que no le corresponde.
Porque el papel lo aguanta todo.
Todas las veces que quieres llorar por la misma cosa.
Páginas y páginas de las mismas cavilaciones.
El papel te recibe, no se queja y no te juzga.
Entonces uno llena más páginas con la secreta esperanza de que alguien las lea y entienda.
Pero al mismo tiempo con el deseo imperioso de que nadie las encuentre nunca.

1 comentario:
Días y flores
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