Escribo en nombre de las cosas perdidas
Almas, vuelos imaginarios, amigos.
Pienso en aquellas cosas que nunca más iluminarán nuestros segundos
con las que nunca más reiremos o lloraremos (porque lo que causa el llanto igual se extraña...aunque nos pese)
Digo que en realidad no hay nada peor que perder algo que pudo no haberse perdido
No hay nada más terrible que aquello que se va por estupidez o cobardía.
En fin
No hay nada peor que lo perdido.
Pese a ello sigo firme en mi creencia de que todo ocurre por algo, ergo, así debe ser.
Vivan. Extrañen, pero vivan.

1 comentario:
Esto podría leerse en clave de un brindis por el pensamiento histórico.
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