De un tiempo a esta parte siento como mis oídos se han vuelto selectivos
decidiendo que hay un montón de cosas que no debería escuchar
como críticasprotestassollozosdeclaracionesopinionespropuestas ya sea porque harán daño a aquel diminuto espacio de mi persona llamado autoestima
o porque provocarán reacciones que acabarían conmigo en la cárcel y con el/la/los emisor(a)(es) sin respirar
bajo una sábana blanca.
Vivan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario