No me queda nada más que hacer
mientras miro de Playancha el lindo puerto
y el viento me levanta la pollera
cumpliendo así el sueño de tantos (o quizás no) viejos calientes
y no tan viejos
Mientras cierro los ojos y el sol me dice adiós me saco el pelo de la cara
para que me vea sonreír
aunque yo no lo vea por lo cerrado de mis ojos
se va, se va, se fue
oscurece,
me dio frío...vamos puerto, mañana será otro día.
Otro más.
Vivan.

4 comentarios:
Perdón por mi apocalíptico comentario acerca del derrumbamiento de la Facultad. Debí pensar en que existe gente que no quiere morir y que yo tampoco quiero que muera. Lo que tampoco significa que yo me quiera morir. De todos modos, si la Facultad tiene que derrumbarse, yo te avisaré para que no vayas y sigas con vida para que le digas a tus lectores que vivan.
Se agradece la atención...para que morir habiendo tantas cosas de las que quejarse aún.
Pague mi oportunidad de amar...
Pasas por Literatura camino al paradero (?)
Algo así,no porque ahora sepa de acontecimientos no voy a saber de sentimientos...
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