No me queda nada más que hacer
mientras miro de Playancha el lindo puerto
y el viento me levanta la pollera
cumpliendo así el sueño de tantos (o quizás no) viejos calientes
y no tan viejos
Mientras cierro los ojos y el sol me dice adiós me saco el pelo de la cara
para que me vea sonreír
aunque yo no lo vea por lo cerrado de mis ojos
se va, se va, se fue
oscurece,
me dio frío...vamos puerto, mañana será otro día.
Otro más.
Vivan.
