Al final, o al principio (de todo o de algunas cosas) uno se da cuenta de que el mundo (o lo que uno ve de él) está compuesto solo de espirales.
Sí. Como lo oyen. Uno es y ve y vive caracoleando (y sueña por supuesto).
Y es precisamente en este ser arrastrado siempre por el espiral que uno no sabe que sigue que se encuentra con ciertos seres que también siguen un espiral propio sin saberlo. Y, en rarísimas ocasiones, uno mira a uno de estos seres a los ojos y, de la nada y para el asombro de ambos, el espiral por el que vuelan se hace uno.
Y uno es uno con el otro y nacen nuevos espirales. Los hacemos nacer.
(Para ti, que caracoleas conmigo siempre)
Vivan.
martes, 27 de marzo de 2012
jueves, 15 de marzo de 2012
Intento de relato 1.
-Cuando caminai por el cerro de noche escuchai el llanto de las mujeres de los presos,
aunque ya no haya cárcel- me dijo El Artista una vez que me fui muy tarde de su casa.
-No importa- le contesté yo - Total, voy a andar con audífonos.
Vivian.
aunque ya no haya cárcel- me dijo El Artista una vez que me fui muy tarde de su casa.
-No importa- le contesté yo - Total, voy a andar con audífonos.
Vivian.
miércoles, 7 de marzo de 2012
Declaración
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